Iba a hablar pero paró en seco. Se adentró lo que pudo en la habitación.
-Te he oido gritar y me he asustado. No pensé verte en pié y mucho menos verte con claridad. -era Babi
-Es otoño, ¿verdad?, los árboles se dehojaron -dije. Un silencio profundo se hizo, me di la vuelta y clavé mis ojos en los suyos-. Esperas una explicación.
-Sí -contestó con decisión.
-No era una pregunta -me quise hacer de rogar, hacerme la interesante. Pronto me cortó las alas.
-¿Me vas a contestar, demente?
Suspiré. Se sentó sobre la cama, en otras circunstancias me hubiese dado igual pero durante el último mes ese cuarto había sido mi santuarío, en el que ya había conseguido entrar y ahora se atrevía a acomodarse sobre el altar. Quizás tenía razón y me estaba volviendo algo loca.
-No hay mucho que contar -contesté algo triste-, estar tanto tiempo encerrada en una habitación no es interesante.
-Sabes que no me refiero a eso -siempre se comportaba de esa forma tan indiferente y sin embargo no podía evitar preocuparse.
-Sigo sin soñar -me derrumbé-. Estar tanto tiempo aquí me ha hecho pensar pero ni rastro de los sueños que me acunaban en mi infancia. ¿Sabes? creo que seré toda mi vida la hija bastarda de Morfeo -me senté a su lado-.
No pudo evitar abrazarme, para cualquier otro no eran más que tonterías de una lunática con aspiraciones oníricas pero sabía que para mí eran mucho más, eran mis sueños, irónico.
-Cualquier día de estos soñarás -su voz sonaba tan esperanzadora como siempre-, y cuando lo hagas yo estaré contigo para que me lo cuentes.
¡Hoy por fin he soñado Babi, a mis ochenta y pico años he soñado! y lo mejor es que no hace falta que te lo cuente porque sé que fue gracias a ti. Que tú, estés donde estés me has hecho soñar. Me gustaría decirte que ahora que lo he coneguido me he dado cuenta de que olvidé cumplir mi sueño, supongo que por eso lo he soñado, porque era un sueño, ojalá nos reencontremos y lo cumpla porque si hubiese podido sentir realmente tus labios mi realidad ya sería totalmente onírica. Tenía razón Calderón de la Barca "toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son".
