jueves, 12 de febrero de 2015

C'est la vie, c'est fini.

Me da igual si amanece o no, porque si no sale el Sol me quedaré en la cama esperando a que vengan, a salvarme o a matarme. Estaré oyendo vuestras súplicas a Dios, leyendo, durmiendo, queriéndome, bebiendo, e incluso fumando, todo en la cama y que os jodan, que nos jodan, que le jodan a esta inercia de levantarse y vivir.

domingo, 1 de febrero de 2015

Mi corazón está gangoso

Hay canciones que salto en el reproductor por la calle y las escucho por la noche en la cama porque parece que cada instrumento te nombrase. Hay libros que guardo al lado de mi cama, acaricio sus tapas sin abrirlos y los meto en mi mochila para leerlos en el bus, mientras paso las canciones, porque hay poemas, e incluso autores, que es imposible que no hablen de tu belleza. Hay imágenes que, bueno, no puedo ver pero no quiero que desaparezcan porque simplemente son tuyas. Cuando sientes tanto no eres capaz de saber qué es lo que realmente duele, como emborracharte de sentimientos, como volverte una cursi por momentos, como no saber olvidar.

lunes, 19 de enero de 2015

[Inserta el título que más te guste]

He leído el principito otra vez y es una putada porque me recuerda a ti, no sé muy bien la razón. Ahora quiero cambiarlo todo; mi pelo; mi cama, en la que no puedo dormir; mi plato favorito; la poesía; la música; mi forma de comer helados y el tiempo, porque odio no poder disfrutar del frío. También quiero borrarlo todo; salir de León; tirar el teléfono y desaparecer por completo; dejarte una carta disculpándome, porque no quiero que me odies, pero sería peor, o eso creo. Podría decirte que noto como me desvanezco; que noto mis ojos inundarse y un hambre increíble de cariño; pero solo noto mi corazón latir, que hace vibrar mi esternón y un nudo en el estómago; por todo lo demás parece que me he vuelto una roca. Esto es una mierda porque yo soy una persona racional y me he vuelto una catastrofista y hay tantas cosas que han cambiado en mí que estoy asustada. Ya no hay nada bonito, no hay belleza.


martes, 13 de enero de 2015

Amanece joder, amanece.

Quiero que amanezca ya, porque no aguanto ni un puto segundo más el ruido de los relojes, la oscuridad que siempre me ha dado tanto miedo, el silencio que siempre me ha hecho sentirme vacía. Quiero que amanezca porque odio esa puta luz de mierda que desprenden las farolas, que ni es fría ni es cálida, ni alumbra nada. Quiero que amanezca porque odio ver las persianas bajadas, la gente que protege sus sueños del resto del mundo. Quiero que amanezca porque negarme a ver el mundo no es lo mismo si él no quiere verme a mí. Quiero que amanezca porque quiero poner la ciudad como quien pone la tele en casa, sin verla, solo para no sentirse solo. Quiero que amanezca porque toda esa puta mierda barata de la belleza de la noche solo es para gente con complejo de tristeza. Quiero que amanezca porque oigo los pasos de un vecino y sé que él también quiere que amanezca. Quiero que amanezca para poder dormir tranquila, sabiéndo que de verdad no es el fin de todo. Quiero que amanezca porque la noche me hace autodestructiva. Quiero que amanezca porque de repente la Luna se ha vuelto una porquería. Quiero que amanezca porque no hay nada bonito, ni en la tristeza. Quiero que amanezca porque siento el peso de todo el puto firmamento sobre mis hombros. Joder, quiero que amanezca porque al fin y al cabo soy humana.

martes, 11 de noviembre de 2014

La Loba dejó al León.

No sé si lo sabes pero te echo realmente de menos; quiero decir que me cuesta mucho imaginarme diciembre sin ti, el invierno sin ti. Me imagino el paisaje: la nieve cae y se acumula sobre el pavimento y la hierba, el vaho sale de las bocas de la gente e incluso hay algún adorno navideño de los que duran hasta febrero, también me imagino a mí y, sin yo quererlo y repentinamente, apareces tú como un antojo de mi mente, caminando hacia mí de esa forma tan rara, con tu precioso pelo bajo un gorro y una bufanda, sonriendo y saludando con la mano. He probado a cambiar de época y lugar pero es así con cada estación, con cada mes, con cada día y con cada sitio.
Me jode darme cuenta de que no eres tú quien enciende la luz de tu cuarto y que quien llama a mi casa el sábado por la tarde no va a querer revolver mi armario para ver que se pone.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Hogar, dulce hogar.

En mi cabeza hay moqueta
de flores y en tonos pastel
sobre un suelo sucio y horrible
y cuando sufre algún daño
no la limpio, no la arreglo,
duermo en ese mismo lugar
mañanas, tardes y noches;
y desaparece el daño,
tal vez me acostumbro a él.
A veces me asusto y lloro
porque empieza a verse el suelo
y pierdo mi valentía
mientras arrastro un mueble sin
mirar, no me atrevo a mirar
y cae el polvo sobre el mueble
mientras mi sangre mancha la
moqueta de flores pastel.

domingo, 18 de mayo de 2014

Chumy.

A veces me imagino saltando al vacio desde la terraza de mi cocina, cortandome las venas en un escenario o muriendome narcotizada y lentamente. A veces me imagino sin querer a nadie, sin luchar por nadie, sin acordarme de nadie. A veces me imagino pálida, frágil, débil, orgullosa y moribunda. A veces me imagino sola y feliz. A veces imagino mis visceras en la calzada, mi sangre manchando mi vestido y salpicando al público u oyendo lejanas las voces de la gente mientras sonrio inevitablemente. Pero el jodido instinto de supervivencia puede conmigo. Solo me queda pedirte que vengas a pudrirte conmigo en mi salón.