Miro por la ventana, he perdido el interés por los verbos modales, es tan bonito... parece una gran nevada en pleno junio, me gusta ver el polen volando como pequeñas nubes y a veces me imagino subir en una de ellas, como Goku. Me pierdo en mis pensamientos, creo que no hay quien me salve la vida, como una estrella que ya no brilla, como pájaro que no vuela o una lágrima que no emociona; algo que carece de su importancia natural. "El día que tú y yo nos miremos seguramente ya no nos iremos, seremos el punto de encuentro de aquellas miradas que no tienen miedo". Nunca encontraré el lugar donde pueda entenderme, entenderte, entendernos, realizarnos, creernos, querernos o solamente tocarnos. Un montón de colillas y ninguna mía, solo unas cuantas tazas de café porque no quiero verte y que te deshagas cual sueño en decenas de pájaros que vuelan libres, que huyen de la realidad para vivir eternamente en un universo de noches fugaces y días extraños.
-Malena, estamos en clase.
-Sí, perdón...
No hay comentarios:
Publicar un comentario