Me quedo mirando el techo del salón mientras escucho a los
Artic, nunca había estado tan feliz, nunca había estado tan sin mí. Me pregunta
la canción sobre cuántos secretos puedo mantener, creo que mi problema es que
no sé reconocerlos. Me empiezo a mirar las manos y me dan ganas de fumar. La
poesía no me hace sentir más. La canciones tristes no son suficientemente
tristes. Los recuerdos no son balas. Me codeo con gente que vive entre nubes,
de los que hacen ejercicio para purificar el alma, se van de vinos los sábados
y follan, al volver a casa, con la tele en mute. Yo no quiero esa mierda de
vida vacía y ejemplar. Echo de menos llorar, sangrar, el hambre y el insomnio. Echo
de menos la tranquilidad con la que se vive cuando te da igual morirte. Me
canso de buscar resquicios de tristeza entre el techo y mis manos y acabo
jodida por sentirme vacía por no estar triste. Debo ser gilipollas, pero joder,
¿qué hace alguien triste sin tristeza?.

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