miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sentimientos para todo. Miau.


Confía en mí, que te quiero; que si me abrazas, cuando alguna lágrima baila por mi mejilla, se me ensancha el corazón. Puede que la ciudad sea pequeña y se vuelva algo gris cuando entran las noches largas, cuando se atrincheran los momentos de Sol, cuando hace ese frío que te enrojece la nariz y te congela las yemas de los dedos pero tú no dejas de reír, nunca lo haces, siempre te mantienes fuerte porque oye, tú puedes con lo que se te eche y si no, recuerda que yo estoy contigo, que no te diré para siempre pero
sí que mientras tanto serás mi recuerdo favorito, mi pedazo más lleno de vida, mi ocio de la temporada de exámenes y la única tempestad de la que no esperaré la calma. Y es cierto, que para lo que hay que ver, prefiero decirte unas cuantas bobadas y que te rías, que la acción sea recíproca y bajar de las nubes, subirnos a un árbol que es un buen punto medio para mirarlo todo riendo y ser consciente del rompecabezas de cada día. Recuerda que en el fondo te quiero, también a flor de piel, te quiero cuando nieva y cuando me muero de calor, cuando me muero de miedo y cuando me abrazas, te quiero.
Dicho esto, adiós.
Lo siento, fue mi gato.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Causa y efecto.

Oye, me iré. Lejos, a una ciudad tranquila, al norte, donde llueva, que las mañanas me llenen de vida para afrontar sus tardes grises, espero que haya playa y viento, sería fantástica una tormenta como recibimiento. Un piso con las ventanas enormes y papel de pared, un sofá-cama y un jarrón con flores a la entrada, al lado de las llaves. Me compraré un abrigo largo, de esos que llevan las chicas dulces y delicadas de los vídeos de canciones tristes, me pondré esos vestidos que compro pero nunca uso y me embadurnaré las manos con crema, tendré montones de pañuelos y bufandas. Me costará conocer a cualquiera, no dejo de ser yo, pero llamándome Ana será más fácil, sobre todo viniendo del sur, el acento lo habré perdido gracias a mis estudios de arte dramático, quizás hasta cambie de edad. Me habré ido en busca de amor y huyendo de él, a la vez, por que ese será el pilar de mi vida. Seré castaña y ocuparé los sueños de alguien mientras, muerta de frío, vuelvo a casa el día de Reyes. ¿Y si enamoro y me enamoro? no diré que me llamo Malena, me iré sin decir nada, tal vez con un poema de Neruda me despida. Será mi yo más romántica en estado puro, la más soñadora, misteriosa y enigmática, la menos conocida protagonizará la gran mentira de mi vida, la más deseada de las verdades. Oye, volveré.

viernes, 7 de septiembre de 2012

sábado, 25 de agosto de 2012

Hubiese podido ser mejor el fraccaso.

Dila que solo quiero que Proust me muerda. Que, a veces, me canso de imaginar un mundo paralelo en el que me vuelvo uno de esos tipos con gabardina. Y que, tal vez, solo tenga sueño, un sueño o un par de ellos. La suplico desde mis adentros e intento callarme y, para mi desgracia, lo consigo. Gritan mis dientes y una bandada de pájaros me sobrevuela. Seré demasiado irritante para su voz. Escucharé como habla de mí, por la radio, con una canción de esas tristes que no le gustan a nadie más que a los que se ocultan tras una tristeza crónica, de esos que te miran y te hablan. Y despertaré. Un instante y volveré a leer los ingredientes de los cereales en portugués, parece que esto ha llegado a un punto muerto. Quiero que me empuje, que no hay otra manera. Calla, joder, acabaré comprandome un libro de autoayuda para leerme mientras me hago un sandwich vegetal. Sí, vegetal...


jueves, 16 de agosto de 2012

Olvidé mi significado, tal vez.

Llega Agosto a verme. Parece que últimamente ni me inmuto. Resopla la vida, tan cabreada parece siempre. Y como si un foco me apuntase me siento asustada, deslumbrada y confusa. Horas se me escapan entre las manos. ¿Quién soy? parezco una foto borrosa de lo que fui. Todo comenzó a girar. De repente suena Love of Lesbian, eso tiene gracia. Este verano me vuelvo a quemar, vuelvo a tropezar con la misma piedra. Llegará Septiembre y me quedaré dormida. Carpe Diem me grita Agosto y yo, estúpida, paso de él. Ahora sueño más que nunca y parece que el amor onírico me olvidó. Desde la ciudad no se ven las estrellas. Parece que vuelvo a ser un pez de plomo.

domingo, 8 de julio de 2012

Embriagador.

Salgo de la ducha. Frente al espejo. Mi mirada se pierde y fija en un punto deja de mirar, deja mi alma de salir a borbotones en ella. Noto una brisilla que entra por los huecos de esas ventanas viejas. Mi pelo está empapado y mi cuerpo húmedo, sin embargo me da igual el frío, me disfrazo de alguien que nunca mis ojos habían visto. Y no lo noto, no noto nada, y creo que vuelo, que podría escaparme por las rendijas de esa ventana y no volver, viajar y convertirme en uno de esos gatos que no quieren dormir. Pero me paraliza el miedo y me quedo acariciando la bombilla de este cuarto, como si fuese una polilla. Y mi otra yo sigue ahí, parada, mirándose fijamente a los ojos, no la reconozco, tal vez seamos de esa gente que solo se conoce de vista, que parecen no importarse y sin embargo, si se dejasen, se echarían tanto de menos... Tiene la piel de gallina, pero no reacciona, estoy tan confusa... pero me gusta tanto sentirme así de libre, como si hubiese dejado de jugar a ser humana, aquí, en este cuarto vacío de mí.

miércoles, 27 de junio de 2012

Algo se quemó por dentro de mi caparazón.

Suspiro muy hondo, miro por la ventana y me da la sensación de que las estrellas quieren enredarse en mi pelo, miro la luna tan blanca como tu piel, me acuerdo de ti y de que ayer fue un día tan normal como será hoy; pero tú, aunque solo sea una miguita, lo haces especial con tus dieciséis junios. Vuelvo a suspirar porque se me ha olvidado por completo, y suspira el cielo rozándome el viento a toda velocidad. Suenan fuegos artificiales en mi interior, sacuden mi cuerpo, el nerviosismo se impone en mi piel de gallina. Espero que nunca se termine la fiesta en tus ojos, ni se borre tu sonrisa felina de Cheshire. Creo que eres como una tormenta veraniega, de esas que tanto fastidian y sin embargo sacan lo mejor de cada uno. Sonrío y como ya sabes, espero no llegar a perdernos. "I ara corre i trenca l'aire que respires avui i et fa viure el moment com si fossin tots els instants que la vida ens regala avui".


domingo, 17 de junio de 2012

Aquí estaré esperando mientras viva. Álvaro.

Otra vez no he podido evitarlo. Me he despertado sobresaltada, con las sábanas empapadas, dice mi madre que parecía ahogarme, sin duda estaba angustiada. Hoy has vuelto a huir antes de las ocho, te has vuelto convertir en una gran bandada de pájaros sin dejarme tocarte y me he vuelto a quedar ahí, reclusa en un sueño que volvió a convertirse en pesadilla. Por el día todo parece ruido, y miro al cielo, veo los pájaros volar y se apodera de mi un carácter iracundo, más tarde me ausento del mundo... tal vez yo te esté haciendo lo mismo, tal vez tú sientas lo mismo al mirar el cielo. Que como yo a veces sueño nadie ha soñado contigo, que como te hecho de menos no hay en el mundo un castigo.


lunes, 11 de junio de 2012

Musa de sábado taciturno. Alma.

Las cuerdas de tender de la terraza se columpian y la tarde es tan gris que parece fundirse con su cabello negro, porque hoy así es, porque hoy así la imagino; con una larga melena negra que cubre su pecho desnudo, su pecho blanquecino, como es toda ella, parece no conocer a lorenzo. La capa de escarcha que cubre su cuerpo se tropieza con sus mejillas siempre tan rojas, tan ardientes... todo lo contrario a ella; pensativa, ausente en sí misma y presente en su mirada, esa que es como una lanza que te atraviesa, y tú, cobarde, no puedes más que esquivarla cuando, enfurecida, monta en cólera; pero hoy no, hoy sus ojos celestes me ven sin mirarme, ni me acarician ni me escupen, hoy se encuentran perdidos. Acaricia sus definidos y carnosos labios con la yema de sus dedos, Aun no la he visto sonreir tal y como es hoy, parece ser la dama del invierno. Parece no haber sido amada nunca, parece no haber amado, tampoco. Y así, como vino sin en realidad haberlo hecho, se fue a las puertas de un domingo fugaz.

viernes, 1 de junio de 2012

¿A qué no sabes dónde he vuelto hoy?

Miro por la ventana, he perdido el interés por los verbos modales, es tan bonito... parece una gran nevada en pleno junio, me gusta ver el polen volando como pequeñas nubes y a veces me imagino subir en una de ellas, como Goku. Me pierdo en mis pensamientos, creo que no hay quien me salve la vida, como una estrella que ya no brilla, como pájaro que no vuela o una lágrima que no emociona; algo que carece de su importancia natural. "El día que tú y yo nos miremos seguramente ya no nos iremos, seremos el punto de encuentro de aquellas miradas que no tienen miedo". Nunca encontraré el lugar donde pueda entenderme, entenderte, entendernos, realizarnos, creernos, querernos o solamente tocarnos. Un montón de colillas y ninguna mía, solo unas cuantas tazas de café porque no quiero verte y que te deshagas cual sueño en decenas de pájaros que vuelan libres, que huyen de la realidad para vivir eternamente en un universo de noches fugaces y días extraños.
-Malena, estamos en clase.
-Sí, perdón...

miércoles, 16 de mayo de 2012

Sin él no hay tempestad ni calma.

Los dos sabíamos lo que iba a pasar pero no hicimos nada, alguna mirada de complicidad, algunas uñas mordidas pero poco más... ¡¿Qué diablos nos pasaba?!. Estábamos viendo como todo aquello pasaba por delante de nuestras narices y no hicimos nada... Como hacemos con todo lo importante nos quedamos quietos, esperando que cualquier otro lo resolviese, como si con nosotros no fuese la cosa.A veces cerrábamos los ojos con fuerza, esperando que fuese un domingo como otro cualquiera, viendo una película de sobremesa después de una comida en familia; pero estábamos allí, frente a frente, llorando, estremeciéndonos, caíamos hacia el fondo como peces de plomo, ninguno se atrevía a hablar, ni si quiera a hacer ruido. Estába muerto. Y nosotros éramos quienes lo habíamos hecho estallar, quienes le habíamos destruido con todas nuestras fuerzas. Y le habíamos matado porque le odiábamos, le odiábamos por los días que nos había manipulado a su antojo, por su alma que carecía de maldad. Le odíabamos como nadie podría haberlo hecho antes, por estar siempre ahí y por haberse reído de nosotros. Le odiábamos tanto que queríamos resucitarle, solo por el miedo. Teníamos el corazón a punto de estallar. Y veíamos nuestras miradas observando la nada, nuestras lágrimas mezclándose con su sangre. Un asesinato tan metafísico que nadie lo entendía. Ya no había ganas de seguir el show, pero éramos tan culpables...
Ahora perdemos la conciencia cuando le vemos resucitándo en los cuerpos de otros amantes que tarde o temprano le enterrarán. Amor, querido mío, tu vida me hace libre y a ella me entrego, porque al fin comprendí que sin ti no hay futuro.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Amor flaco.

Entré en una exposición de fotografía. Una exposición preciosa dedicada a la Habana en la que te mostraba la belleza tanto el lugar como de sus gentes. La sala estaba vacía, las paredes blancas y las fotografías en blanco y negro te sumergian en una sensación de tranquilidad.
Había un pequeño rincón, una habitación retangular con tres paredes negras y en vez de una cuarta había un banco blanco, un cubo, me senté en él y ví la entrevista al autor que estaban proyectando.
-¿Te consideras un romántico?
-No, ya no quedan románticos, el romanticismo ya no existe, queda muy poco, podría decir que sí, pero me estaría mintiendo- Contestó el fotógrafo.
Y sí, ¿dónde quedó aquel románticismo que reflejan mis abuelos?. Supongo que ahora todo es damasiado moderno como para querer incondicionalmente, todo es demasiado frío como para enamorarte de cada instante, todo tan frío que a veces, a veces... se nos congela el alma, el corazón. Ojalá no careciese yo de ese romanticismo por momentos, ojalá fuese capaz de todo por amor, ojalá tuviese esa capacidad de perder la cabeza por ti, por nadie, por todos, por mí, por sentir el vello erizándose tras una corriente de caricias metafísicas.

viernes, 6 de abril de 2012

Todo es normal.

-A León. -entrego un billete de 5 euros.
-Son 3, 45. -me devuelve 1, 55 euros.
Camino mirando al frente por el pasillo del bus, me siento en una de las primeras filas, a la izquierda, en el lado de la ventana. Arranca el motor y abro mi mochila, saco el teléfono móvil, lo desbloqueo, no tiene batería, no puedo escuchar música. Observo el paisaje, llueve a cántaros y con permanente negro hay una carita sonriente en el cristal, por un momento me siento como Amelie Poulain y ese pequeño detalle me llena de vida. Me aburro y tengo sueño, así que apoyo mi cabeza en el cristal, no para de rebotar pero consigo adormilarme. Hay un bache y mi frente se golpea con fuerza contra el cristal, me levanto sobresaltada en el bus, apenas hay gente. Mi pulso cardíaco se relaja, el autobus aun está en el Puente de los Leones. Llegamos a la estación, bajo del bus, hay algún rayo de Sol, no llueve, hace frío y nadie espera.

miércoles, 21 de marzo de 2012

La hija bastarda de Morfeo.

Descorrí las cortinas de terciopelo azul marino que impedian el paso de la luz. Di rápidamente la espalda a la ventana a la par que cerré y presiones apenas con fuerza mis ojos, grité, hacía tanto tiempo que la luz del día no me acariciaba que había golpeado mis ojos con más fuerza que nunca. Por fin pude incorporarme y ver el desván en el que se había convertido mi dormitorio, con decenas de vajillas de plástico con restos de comida, ropa asomando en los cajones y, sobre todo, polvo. Me acerqué a la ventana, abrieron la puerta.
Iba a hablar pero paró en seco. Se adentró lo que pudo en la habitación.
-Te he oido gritar y me he asustado. No pensé verte en pié y mucho menos verte con claridad. -era Babi
-Es otoño, ¿verdad?, los árboles se dehojaron -dije. Un silencio profundo se hizo, me di la vuelta y clavé mis ojos en los suyos-. Esperas una explicación.
-Sí -contestó con decisión.
-No era una pregunta -me quise hacer de rogar, hacerme la interesante. Pronto me cortó las alas.
-¿Me vas a contestar, demente?
Suspiré. Se sentó sobre la cama, en otras circunstancias me hubiese dado igual pero durante el último mes ese cuarto había sido mi santuarío, en el que ya había conseguido entrar y ahora se atrevía a acomodarse sobre el altar. Quizás tenía razón y me estaba volviendo algo loca.
-No hay mucho que contar -contesté algo triste-, estar tanto tiempo encerrada en una habitación no es interesante.
-Sabes que no me refiero a eso -siempre se comportaba de esa forma tan indiferente y sin embargo no podía evitar preocuparse.
-Sigo sin soñar -me derrumbé-. Estar tanto tiempo aquí me ha hecho pensar pero ni rastro de los sueños que me acunaban en mi infancia. ¿Sabes? creo que seré toda mi vida la hija bastarda de Morfeo -me senté a su lado-.
No pudo evitar abrazarme, para cualquier otro no eran más que tonterías de una lunática con aspiraciones oníricas pero sabía que para mí eran mucho más, eran mis sueños, irónico.
-Cualquier día de estos soñarás -su voz sonaba tan esperanzadora como siempre-, y cuando lo hagas yo estaré contigo para que me lo cuentes.
¡Hoy por fin he soñado Babi, a mis ochenta y pico años he soñado! y lo mejor es que no hace falta que te lo cuente porque sé que fue gracias a ti. Que tú, estés donde estés me has hecho soñar. Me gustaría decirte que ahora que lo he coneguido me he dado cuenta de que olvidé cumplir mi sueño, supongo que por eso lo he soñado, porque era un sueño, ojalá nos reencontremos y lo cumpla porque si hubiese podido sentir realmente tus labios mi realidad ya sería totalmente onírica. Tenía razón Calderón de la Barca "toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son".

lunes, 19 de marzo de 2012

Han venido a buscarme los recuerdos.

Yo que pensaba que la vida era un juego. Y yo que creía poder estar juntos todo el tiempo. Correr detrás de las hojas que se arrastran por el sendero. Caer en la hierba que nos brindarían las primaveras. Y reírnos de los actores de cualquier película de sobremesa. Yo que pensaba con ochenta años seguir robándote las fresas. Ahora tengo que pensar en lo que pudimos haber hecho y la pura verdad es que eso es lo de menos. Me hubiese volado la cabeza seguir usando de pendientes las cerezas y rompernos los huesos en una guerra sueños. Ahora me arrepiento tanto de no haber seguido siendo tu princesa que dejaría que me arrastrase la marea.



lunes, 12 de marzo de 2012

Un instante.

Apoyo mi cabeza en el sofá. Elevo la mirada. Cierro los ojos. Coloco mi mano izquierda sobre mi tripa. La derecha la acaricia. Un escalofrío. Mi mano derecha se adentra en la manga izquierda, se desliza hasta el hombro. Clavo las uñas. Y en ese momento me gustaría llorar por no tenerte cerca, sin embargo, me enfado por no conocerte. Y me miro reflejada en el aire. Y me veo sin ninguna expresión. Y me veo cada vez más fría. Y me veo, cada vez, menos yo. Y ni me inmuto. Y le quito importancia. Eché a volar.


lunes, 5 de marzo de 2012

Tendré que mirarte con un telescopio, buscar tu señal en la radio.

Todo transcurrió en un vagón de tren, Italia el país y Verona el destino. Me situé en el primer asiento que encontré libre junto a mi prima, posé mi cabeza sobre el respaldo del asiento, me pusé los cascos, pulsé play y comenzé a observar un paisaje que nunca más podria admirar. Tras media hora pensando en los maravillosos lugares que conocería decidí cambiar de campo de visión y bajar de las nubes, eché un vistazo a los pasajeros de vagón y hubo alguien que llamó mi atención, un chico de pelo liso y negro, con los ojos rasgados y una sonrisa muy blanca, era delgado y alto. Aun sigo sin entender porque pero no podía apartar la mirada de él, me parecía fascinante cada cosa que hacía, ¡hasta se me había olvidado la visita a casa de Giulietta!. Me miró, me puse nerviosa, me había pillado y no aparté la mirada, -de perdidos, al río- pensé. Supongo que le intimidaba el saber que le estaba mirando sin ningún tipo de pudor ni disimulo, a veces me miraba disimuladamente pero apartaba rápidamente la mirada hacia la ventanilla, de nuevo, al saber que seguía mirándole atónita. El tren paró y él bajó despidiéndose, para mi sorpresa, con una sonrisa. Aun se me eriza el vello cuando le recuerdo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Recuerdo y satisfacción.

"El viento ha dejado de soplar entre tus dedos, solo hay un frío paralizante y estático, un cielo cuajado en estrellas. Espero no llegar a perdernos. Tienes los labios agrietados y al mostrar esa sonrisa digna del Gato de Chesire te comienzan a escocer y te quejas, como por todo. Espero que no te vayas y te pierdas como una hoja en otoño. Calientas tus manos con largos soplos de aliento mientras me miras como si fuese a volar y quisieses retenerme. Espero no tener que mirar una estrella cualquiera para recordarnos en este invierno."
Pero los inviernos se acaban, no hay porque preocuparse, llega la primavera.

sábado, 3 de marzo de 2012

Plantemos una nada...

Ahora es un a destiempo. Un destiempo para todo. Es un tarde, tarde para cenar o encontrar algo interesante en la televisión. Es pronto para desayunar o para darse una larga ducha con el agua ardiendo. En este momento no es hora de nada, pero saldré a la terraza y me sentaré en la banqueta de madera, hará frío y si comienzo a fumar no me faltarán estrellas con las que dar vida a la nicotina, pero Catalina estará tan hermosa... ¡¿Qué demonios?! siempre lo está, con esa tez pálida y sus cráteres por pecas, me estaré mordiendo hasta los nudillos, me apoyaré en la barandilla y miraré la carretera vacía, que calle tan tranquila, que alma tan inquieta la mía. Que cabrón el Sol que no viene a darme los buenos días y a decirme que me olvide de mis tonterías.